Gustav Mahler

No hay más que una educación y es el ejemplo.

Recomendaciones


Estos consejos te ayudarán a organizar el estudio de las diferentes asignaturas y a aprovechar al máximo el tiempo que les dediques.

Déjate guiar por tu profesor:

  • Sigue sus instrucciones.
  • Realiza las actividades que te propone.
  • Busca su ayuda y consulta tus dudas.
  • Atiende y participa. Si consigues aprovechar la clase al cien por cien, tendrás más de la mitad del camino andado
  • Apunta en tu agenda todos los deberes, exámenes y fechas de entrega de trabajos para que no se te olviden.
  • Busca el momento y el lugar adecuados: Adopta un horario fijo /Evita interferencias (internet, televisión…) / Más vale poco rato bien aprovechado que largos períodos con interrupciones y distracciones.

Lleva la asignatura al día: repasa lo que se ha hecho en clase / revisa tus apuntes y complétalos / anota tus dudas para la próxima clase / comprueba que has realizado todas las tareas necesarias para el
día siguiente / comienza a estudiar los exámenes con varios días de antelación / aprovecha cada día para repasar un poco de cada asignatura / haz los deberes y estudia siempre con un diccionario a mano para buscar las palabras que no entiendas o para resolver dudas sobre ortografía.


Recuerda que puedes preguntarme todas tus dudas al finalizar las clases, en los recreos, ....

Controlar los nervios ante los exámenes.
En algunas ocasiones podemos ponernos muy nerviosos ante un examen. A veces pensamos que aunque hayamos estudiado vamos a suspender, que no sabemos todo lo que deberíamos o que es imposible superar el examen. Estos sentimientos pueden llegar incluso a hacer que nos quedamos en blanco y no contestemos a las preguntas que sí que nos sabemos o de las que, por lo menos, sabemos algo.
Si no es ésta tu situación, ¡felicidades! Controlas muy bien las situaciones de tensión y no necesitas seguir leyendo estos consejos (aunque pueden serte útiles en un futuro, cuando las pruebas sean más difíciles o de ellas dependa mucho más que las que realizas ahora).


¿Qué hacer en situaciones de bloqueo o cuando estamos excesivamente nerviosos?
Los nervios en sí mismos no son malos, no se trata de hacerlos desaparecer. Son un mecanismo mediante el que nuestro cuerpo se prepara para responder ante una situación especial, un momento importante en el que necesitamos dar lo mejor de nosotros mismos o reaccionar con mayor rapidez o eficacia. El problema aparece cuando estos nervios son excesivos y, en vez de ayudarnos, nos bloquean o nos hacen rendir peor de lo que realmente podemos. ¿Qué hacer en estos casos?
  • Nunca tirar la toalla. Cuando no se sabe algo no hay que contestar por contestar, pero muchas veces una lectura más pausada de la pregunta, un esfuerzo de memoria y utilizar un poco la lógica nos pueden ayudar a “rescatar” las cosas que creíamos que no recordábamos.
  • Si se comete un error, aprovecharlo para aprender. Cuando no sabemos hacer algo los errores nos ayudan a mejorar. Nunca desanimarse por lo que no se ha conseguido sino preguntarse ¿qué tengo que hacer para saber contestar mejor a preguntas como esta? ¿qué es lo que he hecho mal y cómo corregirlo? A veces un poco más de estudio, prestar más atención a lo que pide el profesor y prestar más atención en clase es suficiente, pero si no lo es, no dudes en preguntar qué aspectos son los que deben cambiar y cómo hacerlo.
  • Confiar en tus propias capacidades y, sobre todo, en que si trabajas y pides ayuda cuando la necesitas conseguirás tus objetivos.
  • Si te encuentras en una situación de gran nerviosismo y necesitas una solución rápida, prueba a contar mentalmente y muy lentamente hasta diez o veinte. Hazlo mientras respiras profundamente y procuras no pensar en nada o hacerlo en cosas positivas.