Gustav Mahler

No hay más que una educación y es el ejemplo.

martes, 21 de febrero de 2017

La escritura egipcia

La mayoría de los egipcios no sabía escribir y casi todos los campesinos eran analfabetos. El aprendizaje de la escritura era duro y empezaba a edad temprana. El método de aprendizaje consistía en la memorización y en la transcripción de textos. Los malos alumnos recibían golpes y latigazos. 
Para escribir utilizaban un pincel, tinta negra para el texto, y roja, para marcar el inicio de un capítulo o de un párrafo.
La palabra jeroglífico en griego significa “escritura sagrada”. Esta escritura se reservó para la grafía monumental y también aparece en algún capítulo del Libro de los Muertos.

¿Qué es el Papiro?

El nombre papiro significa “lo faraónico” o “perteneciente al rey”, y alude al hecho de que el faraón tenía el monopolio de su fabricación y venta, fuente de muchos ingresos para las arcas del reino.
Uno de los paisajes típicos de Egipto eran los pantanos y las marismas. Allí crecía el papiro, esta planta se utilizaba para elaborar el material sobre el cual escribir.
Aunque el papiro es un material muy frágil, la sequedad del clima egipcio ha conservado muchos documentos. Los documentos se introducían en jarrones que luego se sellaban.
Imagen de Wiktionary

¿Qué es la piedra de Roseta?

Es una piedra de basalto negra, que contiene un decreto de Ptolomeo V, escrito en egipcio y griego con tres escrituras: jeroglífica, demótico (lengua coloquial hablada en Egipto) y griego. Esta piedra, recortada en época islámica para que encajara en el muro donde se halló, debía de ser redondeada en la parte superior. Actualmente se expone en el Museo Británico de Londres. Fue descubierta por CHAMPOLLION en el año 1799.

 ¿Quién es Jean Francois Champollion?

Era de origen francés hijo de padre librero. Aprendió a leer y escribir solo. Desde muy niño se sintió atraído por la historia de Egipto. Dominaba el latín y el griego y comenzó a estudiar el hebreo y el caldeo, después inició el estudio de otras lenguas. Champollion ayudado por sus conocimientos de idiomas antiguos consiguió descifrar el misterio de la piedra Roseta.